Control de esfínteres: Cómo enseñar a nuestro hijo a ir sólo al baño

EL CONTROL DE ESFÍNTERES

CONTEXTO EVOLUTIVO

Alrededor de los dos años el niño/a tiene un control de autonomía considerable, por tanto, consideramos que tiene condiciones favorables para resolver el control de esfinteres. Hay que tener en cuenta que este control es un aprendizaje que supone para el niño/a una maduración del sistema nervioso, Esto quiere decir que se trata de un acto consciente que reclama todo un sistema de intercambios niño/a-adulto.

CÓMO ABORDAR EL CONTROL DE ESFÍNTERES

  • Es importante que, de entrada, el niño/a se sienta motivado para hacer ese control, para que lo viva como una superación y no como un castigo.
  • Del mismo modo que no le exigimos que hable bien desde el primer momento en que empieza a decir algo, tampoco le podemos exigir que, en un período de tiempo corto, controle totalmente sus esfínteres.
  • Hay que sentar al niño/a en periodos cortos de tiempo, e ir controlando las deposiciones, cuando más controle el esfinter  más distanciaremos la vista al wc.
  • Cuando acabe dejaremos que el niño/a estire de la cadena y le facilitaremos.
  • A menudo los primeros días hace pipis muy cortitos y seguidos, ya que para ellos es todo un descubrimiento que emocionalmente le crea una cierta desazón que acaba superando.
  • Por lo que respecta a las deposiciones, si no tiene un horario habitual es aconsejable llevarle al wc. después de las comidas. Es importante que no coja angustia, ya que no diferencia todavía al aparato escretor del genital.
  • No hay que tomar el control de esfínteres a la ligera, ni tampoco obsesionarse.
  • No hay un tiempo establecido para asumir el control. Puede tardar dos o tres meses pero es importante que le demos el tiempo que sea necesario y que nosotros tengamos absoluta confianza de que lo conseguirá.
  • No hay que quitarle el pañal para estar por casa y ponérselo para salir, ya que el niño/a no sabrá cuando debe hacérselo encima y cuando no, las noches son una excepción, al igual que la siesta.

QUÉ DEBEMOS LLEVAR

  • Zapatillas de goma o lona. (Los zapatos de material se pueden estropear al mojarse)
  • Braguitas o calzoncillos (5 o 6)
  • Pantalones
  • 2 mudas de ropa completa
  • Ropa cómoda (no pongáis bodis, tirantes, cinturones, petos…)
  • Bolsas de plástico para la ropa sucia
  • Antes de empezar el proceso debemos enseñar a los niños/as a subirse el pantalón (Con ayuda, en el cambio de paña dejaremos que practiquen, esto les da mucha autonomía)
  • Empezaremos el proceso en casa, fin de semana, y continuaremos en el centro.
  • Para no causarle al niño/a ningún problema la familia y el centro tiene que estar coordinados. Por eso os pedimos a los padres, antes de iniciar el proceso, tenéis que COMUNICARLO con su educadora. Recordar, que vosotros sólo tenéis un hijo/a y en el aula hay más niños/as de la misma edad y todo tiene que seguir funcionando con normalidad y orden.
  • Una de las mejores maneras de transmitir actitudes, valores y normas a los niños/as es a través de los cuentos, pues le ayudan a comprender la realidad que les rodea, su realidad para el control de esfínteres.

    CUENTO PARA NORMALIZAR EL CONTROL DE ESFÍNTERES:

    EL CONEJITO DIENTECILLOS Y ANA:

    Había una vez una niña que se llamaba Ana tenía un conejito. El conejillo se llamaba Dientecillos. A Ana y Dientecillos les gustaba mucho jugar juntos. Algunos días jugaban a la pelota otros a las muñecas. Pero lo que más le gustaba a Ana era cuando Dientecillos se sentaba en su regazo. Ana le acariciaba y Dientecillos se dormía. Un día cuando Dientecillos estaba en los brazos de Ana se hizo pipi, y a Ana le mojó la falda. Ana miró Dientecillos y le dijo que no se preocupara por haberla mojado, pero que era mucho mejor que hiciera pipi váter para no mojar nada. Y así fue: a partir de entonces Dientecillos siempre hizo pipí en el váter y nunca volvió a mojar nada. Colorín, colorado…
    Cuando el niño/a se le escape el pipi le recordaremos la historia de Dientecillos.

RECOMENDACIÓN

Acostumbremos al niño/a a ir al wc. No al orinal. El niño/a tiene que ser consciente que las necesidades ser realizaran en el aseo lugar destinado por ello, por eso  aconsejamos que les pongáis un reductor en el wc. Para que se sientan más seguros
Esperamos que os sirva de ayuda y vuestra colaboración para llevar a cabo con éxito el poceso.

Muchas gracias.


 

GABINETE PSICOPEDAGÓGICO MI 1ERCOLE

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